Después del parón de fin de semana que me he pasado en
cuanto a publicar se refiere, comento brevemente qué es lo que he estado
haciendo.
El sábado tenía plan con mi jefe, su familia, la mujer a la
que sustituyo y la suya. Todo muy familiar. Por la mañana fuimos a la “playa”
(entre comillas porque es una charca de patos dentro de un lago inmenso y
artificial). Hicimos picnic franco-germano-mexicano-español (mi jefe
franco-germano, yo el español y el resto mejicanos) y luego intentamos ver una
exhibición de globos aerostáticos que se canceló por la lluvia (había que
hacerlo por los tres niños de mi jefe y la niña de la mexicana a la que sustituyo).
Y todo esto lo hicimos en las inmediaciones de dos ciudades: Cyberjaya y Putrajaya.
Todo muy familiar y muy bonito.
Ambas ciudades son “inventos” del gobierno malasio en los
últimos quince años en mitad de la nada a unos 50-60km a las afueras de KL. Y
efectivamente las inventaron bien, con sus zonas verdes cuidadas, sus edificios
de arquitectura moderna, sus calles anchas… pero les faltó un detalle: el
factor humano. En las dos, pese a haber edificios gubernamentales y empresas no
hay apenas viviendas, con lo que son dos ciudades fantasma fuera del horario
laboral. Y por qué se inventó el gobierno dos ciudades así, sin pensar en que
la gente debería tener un sitio dónde vivir? Pues porque el gobierno malasio no
planea, ejecuta y luego, ya si eso, corrige… o no.
Cyberjaya es un esfuerzo del gobierno por crear un Silicon
Valley malasio. Las tierras que expropiaron a precio de oro para construirlas
eran mayoritariamente o selva o de propiedad de (que sorpresa) malaya. Y para
crear un centro tecnológico internacional se gastaron una pasta en dotar a la
zona de una de las mejores conectividades del sudeste asiático y en dar
exenciones fiscales (casi totales) a todas las empresas que se instalaran en la
zona. Qué ocurrió? Que pronto muchas grandes multinacionales tecnológicas o no
como hp, ibm, HSBC o dhl instalaron allí sus servidores para la región
Asia-Pacífico e incluso sus call center. Pero se dieron cuenta de su mayor
problema: una empresa con 5000 trabajadores (el call center de hp a nivel
global) tiene que tener su cuota de malayos “supertrabajadores” (como ya
explicaba en otro post) y pagar 500 sueldos baldíos, más trasladar a la
plantilla de medio mundo dejó de ser rentable. Solución, expatriar a los
trabajadores expatriados a sus países de
origen (porque por un agujero legal, computan como trabajadores
locales). Las empresas contentas con sus beneficios fiscales, los trabajadores
contentos porque no tienen que mudarse, los malayos contentos porque les pagan
por seguir haciendo nada mientras disfrutan de sus 7 descansos diarios y el
gobierno doblemente feliz porque los malayos están contentos y porque si paseas por las calles ves edificios
enormes con los logotipos de grandes corporaciones. Pero la ciudad no tiene
gente, lo que si sumamos a la falta del gen del mantenimiento de los edificios
que se da en el genoma malasio, hace que haya nacido el mayor cementerio de
elefantes arquitectónico de la historia.
Putajaya no es distinto. Suelo malayo (el de KL es
mayoritariamente chino), y plan urbanístico ganado en concurso público
internacional (qué sorpresa) por una universidad malaya (universidad islámica).
Esta vez el objetivo era llevarse la capitalidad de KL para allá y construir
(en suelo malayo para que ganen los de la casta afín al gobierno) una ciudad
donde toda la administración del país se diera cita. Comenzaron con el palacio
presidencial y le siguieron una gran delegación de la Corte Central, el
Ministerio de Economía, y otro par de ministerios. Mientras tanto tiraban de
obra pública y hacían grandiosísimos edificios para albergar embajadas (algunas
se trasladaron, otras pasaron del proyecto y aunque les construyeron el
edificio se quedaron en KL) y ya puestos, construyeron siete puentes preciosos.
Oiga, señor arquitecto, que estamos en un secarral y no hay un rio para que
pase debajo del puente…. Da igual! Construimos un superlago (en el que había
estado por la mañana en la playa) y bombeamos agua desde el mar para llenarlo,
aunque cueste una millonada. Mientras tanto seguimos planificando u construyendo
al lado de la avenida principal y de su carril bici (nadie se da cuenta de lo
absurdo de tener un carril bici de casi cinco metros de ancho en Malasia con el
tiempo que hace???) un centro internacional de convenciones. Que no falte de
nada! Y como aquí sí que tiene que venir mucha gente para trabajar en las
administraciones públicas que hemos montado aquí vamos a hacer que estén bien:
zonas verdes y parking de bici para todos (vuelvo a insistir, bici con este
tiempo???). Oiga, señor arquitecto, que aquí no vive nadie y no hay ni plazas
de aparcamiento ni bares… Pues que aparquen en doble fila y no abras muchos
bares no sea que vengan los chinos. Así de ridículo, pero así de cierto.
Seguiremos informando….
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