martes, 1 de abril de 2014

Primer sueldo

Parece que no, pero ya llevo dos semanas y pico aquí. He aprendido, me he enfrentado a taxistas camicaces, he conocido a gente de lo más singular, he descubierto mínimamente un país de lo más interesante con gente de lo más rara, he vivido dos o tres aventurillas de las que recordaré durante muchos años, he trabajado, he reído y realmente no he pasado ningún momento malo (aunque quedaría mucho más poético, pero sería falso decir que he reído y he llorado). También me he descubierto un poco más a mi mismo, he visto de lo que era capaz de hacer fuera de mi esfera de confort. He lavado calzoncillos sucios a mano y he estado en un comité de dirección, conectado con la otra punta del mundo por skype. He aprendido y he enseñado.

He hecho muchas cosas, y por fin el mes se acaba y también he cobrado (que ya me iba tocando). Realmente este post no tiene mucha enjundia, pero es una reflexión que me he hecho a mi mismo en un momento de paz y me he dado cuenta de que a cualquiera que me hubiera dicho que iba a estar así y aquí hace tan solo quince días, le hubiera dicho que estaba loco. Las cosas cambian, muchas veces a mejor y con asumir un poco el espíritu del cambio y dejarse llevar, a veces es suficiente. Supongo que en otros quince días mi vida habrá dado otro cambio y estaré más cerca de casa y de todas las personas a las que quiero, pero mi vida será diferente, no solo porque he cobrado, sino porque me lo he ganado. No solo porque he viajado sino porque lo he vivido. No solo porque esté en otro sitio, sino porque he cambiado. Y lo más importante de todo, con quien más o quien menos (de la gente que me importa), lo he compartido.


Seguiremos informando….

No hay comentarios:

Publicar un comentario