sábado, 5 de abril de 2014

Del chuletón y la botella de Cune

Ayer, pese a ser viernes, la cosa se alargó en la oficina. Era el último día de trabajo de mi jefe (que se va de vacaciones) y había cosas que cerrar y que teníamos que ver juntos. Total que a eso de las 8 terminamos y decidimos irnos a tomar una cerveza a uno de los pocos sitios del guetto donde se puede tomar una que, casi siempre, es bebible. Y mientras nos la tomábamos me espeta que todavía no nos habíamos dado un homenaje y que ya que había cruzado medio mundo por él, lo menos que podíamos hacer era pegarnos uno.

Uno de los mejores restaurantes del guetto y, aparentemente, de KL es Beato. Un asador de carne en el que ellos compran e importan bueyes australianos y luego ahúman mínimamente (unos 10 días) la carne en unos cuartuchos con escaparate que tienen. Cuando la carne está en su punto la filetean (el proceso de ahumado es con el lomo entero sin partir) y la envasan al vacío. El gran problema de Beato es que no tienen una carta de vino a la altura de la carnaza que tienen y es por ello que permiten a los clientes llevar el vino de casa.

Así que mientras apurábamos la cerveza que nos estábamos tomando mi jefe me dice que él paga la carne si yo pago el vino. Perfecto. Me termino la cerveza mientras y mientras él paga me voy al supermercado del guetto, sección de vinos. Y como es el supermercado del guetto, tienen una bodega espectacular. Llego y pregunto por uno español (obviamente, ya que voy a poner el vino, voy a hacer patria) y me llevan a la zona donde tienen una selección absurda de vinos españoles. Absurda? Si. Me pareció lamentable que junto a muy buenos vinos como un Faustino V o un Marqués de Cáceres tuvieran blancos de calidad cuestionables. Pero además de absurdo por la selección, absurdo por el precio. La lógica de precios supongo que tendrá que ver con sus costes de importación pero lo de tener el Marqués de Cáceres crianza más barato que algún reserva de Rioja, me pareció un sinsentido. Total que finalmente encontré algo conocido, bueno y a un precio razonable: Cune crianza 2010 por 100RM (unos 20-25€, que para lo que clava esta gente con el alcohol no está nada mal). Pasé por caja y directo para el Beato.

Cuando llegué, me jefe me estaba esperando delante del mostrador de la carne y con la misma cara que tiene un niño pequeño delante de una pastelería. Ni un "hola" ni un "ya estás aquí", me recibe con un "crees que podremos acabarnos ese?" Y yo, inocente de mi, sin mirar el trozo de carne todavía digo que si. "Ese" trozo de carne era un chuletón de medio kilo (tenía un poco de hueso, pero no creo que bajara de 400 gramos de carne) que tras un paso fugaz por la plancha, pasó a nuestra mesa. Y de la mesa, indudablemente, a nuestro estomago. Qué se le puede pedir a un viernes por la noche mejor que un buen vino, un buen chuletón y un buen rato con mi jefe contando batallitas?

Seguirmos informando...

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