miércoles, 2 de abril de 2014

Solo ante el peligro

Hoy ha sido el primer día en que he trabajado yo solo. La mujer que me estaba enseñando se despidió ayer con un par de besos muy sonoros y un “si eso ya iré viniendo algún día para echar una mano” que sonaba, como es normal, a farol y allí me dejó en mi nube de papeles, manuales y ficheros solo acompañado por mi ordenador y un ratón que he robado en la oficina. Así que hoy tocaba enfrentarse a la realidad de que lo que he aprendido, aprendido está y de que lo que no, me toca a base de prueba y error (o de batacazo y segundo batacazo) ir aprendiéndolo yo solito.

Todo sea dicho, esta mujer hizo muy buen trabajo y se esforzó no solo en enseñarme sino también en hacer instrucciones de todo. Instrucciones, que iba guardando indistintamente en donde le venía en gana y con títulos de lo más variopinto. Menos mal que el gen alemán de mi jefe salió hace un par de días y la hizo renombrar los ficheros según su criterio (que puede que para un alemán sea muy válido, pero para un español como yo, no tiene tanta lógica). Aún así, aunque mi jefe insistió en que lo organizara todo en el super-sistema de carpetas que tenemos en el servidor (para llegar a un fichero a veces hay que entrar e siete subcarpetas para ponerte a buscarlo), ella hizo lo que pudo y colocó todo en algún sitio más a mano, pero indeterminado. Afortunadamente, como ya he dicho que me enseñó bastante bien, no he necesitado usar ningún ficherito de estos que sé que están pero no sé dónde.

Pero vamos al lio. Primer día solo y creo que puedo decir que “prueba superada”. He tenido que pelearme un poco con los becarios franceses por su sueldo, con la contable inglesa por no actualizar la cifra de ventas y con la china que nos hace las pólizas de seguros por vaga. Pero aún así me he visto fuerte y, sobre todo, con recursos. Lo que me enseñó Patty? Mi desparpajo natural? Todo junto? No lo sé a ciencia cierta, pero creo que un poco de todo hay. No obstante, creo que la cosa no ha ido mal.

Y cuando ha terminado mi jornada laboral (a eso de las 7 o 7:30) es cuando he abierto el mail y me he agarrado el cabreo del día. Con lo facil que hubiera sido que me cabreara por no encontrar un fichero, porque me entrara un mail que no supiera contestar y n ome hubieran contado de qué iba, por cualquier cosa... Pues no, mi cabreo es con mis queridos compatriotas malagueños. Ayer mandé 23 (no exagero, es un hecho) mails a 23 caseros (tanto agencias como particulares) que alquilan pisos que me pueden interesar en Málaga. Y al abrir el mail veo que sólo tres han contestado 24 horas después. Quién dijo crisis? Aquí da igual si quieres alquilar tu piso, el “vuelva usted mañana” sigue estando a la orden del día. Me parece lamentable, con todo lo que he despotricado (poco por aquí, pero mucho en persona) contra la vagancia malasia (principalmente malaya, pero malasia en general) y resulta que en mi país somos incluso peores... Tanto cuesta contestar a un mail diciendo “si” o “no” o cualquier cosa? Uno de los tres tipos que me ha contestado no me ha dicho gran cosa, básicamente ha sido un “toma mi teléfono y ya me llamas cuando estés aquí”, pero por lo menos ha tenido la decencia de contestar... Pero los otros veinte, ole sus mismísimos, ni han movido un dedo... Espero que en lo que quede de semana, alguno más se digne...

Seguiremos informando….

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