Hoy ha sido el primer día en que he
trabajado yo solo. La mujer que me estaba enseñando se despidió
ayer con un par de besos muy sonoros y un “si eso ya iré viniendo
algún día para echar una mano” que sonaba, como es normal, a
farol y allí me dejó en mi nube de papeles, manuales y ficheros
solo acompañado por mi ordenador y un ratón que he robado en la
oficina. Así que hoy tocaba enfrentarse a la realidad de que lo que
he aprendido, aprendido está y de que lo que no, me toca a base de
prueba y error (o de batacazo y segundo batacazo) ir aprendiéndolo
yo solito.
Todo sea dicho, esta mujer hizo muy
buen trabajo y se esforzó no solo en enseñarme sino también en
hacer instrucciones de todo. Instrucciones, que iba guardando
indistintamente en donde le venía en gana y con títulos de lo más
variopinto. Menos mal que el gen alemán de mi jefe salió hace un
par de días y la hizo renombrar los ficheros según su criterio (que
puede que para un alemán sea muy válido, pero para un español como
yo, no tiene tanta lógica). Aún así, aunque mi jefe insistió en
que lo organizara todo en el super-sistema de carpetas que tenemos en
el servidor (para llegar a un fichero a veces hay que entrar e siete
subcarpetas para ponerte a buscarlo), ella hizo lo que pudo y colocó
todo en algún sitio más a mano, pero indeterminado.
Afortunadamente, como ya he dicho que me enseñó bastante bien, no
he necesitado usar ningún ficherito de estos que sé que están pero
no sé dónde.
Pero vamos al lio. Primer día solo y
creo que puedo decir que “prueba superada”. He tenido que
pelearme un poco con los becarios franceses por su sueldo, con la
contable inglesa por no actualizar la cifra de ventas y con la china
que nos hace las pólizas de seguros por vaga. Pero aún así me he
visto fuerte y, sobre todo, con recursos. Lo que me enseñó Patty?
Mi desparpajo natural? Todo junto? No lo sé a ciencia cierta, pero
creo que un poco de todo hay. No obstante, creo que la cosa no ha ido
mal.
Y cuando ha terminado mi jornada
laboral (a eso de las 7 o 7:30) es cuando he abierto el mail y me he
agarrado el cabreo del día. Con lo facil que hubiera sido que me
cabreara por no encontrar un fichero, porque me entrara un mail que
no supiera contestar y n ome hubieran contado de qué iba, por
cualquier cosa... Pues no, mi cabreo es con mis queridos compatriotas
malagueños. Ayer mandé 23 (no exagero, es un hecho) mails a 23
caseros (tanto agencias como particulares) que alquilan pisos que me
pueden interesar en Málaga. Y al abrir el mail veo que sólo tres
han contestado 24 horas después. Quién dijo crisis? Aquí da igual
si quieres alquilar tu piso, el “vuelva usted mañana” sigue
estando a la orden del día. Me parece lamentable, con todo lo que he
despotricado (poco por aquí, pero mucho en persona) contra la
vagancia malasia (principalmente malaya, pero malasia en general) y
resulta que en mi país somos incluso peores... Tanto cuesta
contestar a un mail diciendo “si” o “no” o cualquier cosa?
Uno de los tres tipos que me ha contestado no me ha dicho gran cosa,
básicamente ha sido un “toma mi teléfono y ya me llamas cuando
estés aquí”, pero por lo menos ha tenido la decencia de
contestar... Pero los otros veinte, ole sus mismísimos, ni han
movido un dedo... Espero que en lo que quede de semana, alguno más
se digne...
Seguiremos informando….
No hay comentarios:
Publicar un comentario